
Mi único anhelo es trazar un camino donde yo imponga las normas formulando lo que quiero, a lo que aspiro y desechando aquello que me perjudique. Sí fuera tan fácil, todos seríamos un poquito más prósperos. A menudo, aparecen esos pequeños inconvenientes que nos hacen preocuparnos y que nuestra autoestima se deteriore. Y es que el tiempo no entiende de valientes. No podemos evitar que a veces nuestro corazón se haga añicos. Aunque lo positivo es que es cíclico, y que todo lo que se desmorona posteriormente se restaura. En esta fase de reconstrucción siempre aprendemos un poco más de nosotros mismos y maduramos para instruirnos en un nivel de fortaleza para que los sentimientos que antes nos hacían daño ahora seamos resistentes a ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario